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Vacaciones a la vista..........

Próximos a alzar nuevamente nuestras copas celebrando una fiesta religiosa como es la navidad, despidiendo un nuevo año que llega a su fin, añorando que la llegada del próximo materialice deseos, proyectos, emprendimientos, con ello la finalización del ciclo escolar y el comienzo de las ansiadas vacaciones de verano, cuántas son las cosas que se van generando en el transcurrir  de este último mes del año, ¿no? Lo cual necesita de tiempos de elaboración para ir tramitando todas las emociones y sentimientos que van acompañando lo que vamos viviendo. Lo importante es ir haciendo registro psíquico de todos estos momentos: gratos, emotivos, de los encuentros, de los desencuentros, de lo que pudo concretarse, de lo que quedó pendiente, de lo que elegimos, de lo que renunciamos, de nuestros posicionamientos ante la vida, de nuestros estilos de vida familiares e individuales.
Hoy fundamentalmente me quería detener en el comienzo de las vacaciones de verano momento importantísimo tanto para los niños como para los papás, con ellas llega el tiempo del descanso, del ocio, de poder desconectarse de las responsabilidades y exigencias cotidianas, llegan tiempos de estar con la familia, con los hijos, con la pareja, con uno mismo, tiempos para disfrutar, mimar, y ser mimados, tiempos de irnos y dejarnos llevar, las asociamos con la alegría, la diversión y el entretenimiento, pero también las vacaciones pueden generar preocupación en los papás en cuanto que: “ llegó el verano y…¿qué hacemos con los chicos?”
Ahora bien, las vacaciones de los niños son más extensas y van más allá de las vacaciones de los papás, lo cual implica un nivel de organización y planificación, ordenamientos de actividades y horarios para los niños en tiempos que los papás están trabajando, esto tiene que pensarse priorizando fundamentalmente en el disfrute de los niños, en su bienestar, y en el relax infantil, lo importante es vivir los tiempos de vacaciones en un clima más distendido, recurriendo al buen humor, estrechando vínculos afectivos, priorizando presencias, conectándonos sin apuros, ni prisas, cuidando de estos momentos únicos e irrepetibles, regalémonos el placer de encontrarnos con nuestros hijos, con su magia, ilusiones, fantasías, con su encanto y brillo especial, escuchémoslos reír, sorprenderse, disfrutar, démonos la oportunidad de acercarnos a lo infantil de nuestros niños, a su mundo, que ellos nos pueden enseñar mucho de esto que se llama placer, disfrute, creatividad, imaginación, ganas de......, herramientas importantes para unas saludables vacaciones.
Depende de nuestra función como papás proporcionar los medios para que los niños tengan tiempos de descanso, diversión, sin sobrecargarlos con actividades y horarios que cumplir. Más allá del destino elegido o si nos toca quedarnos  en casa la consigna es poder cambiar la rutina del año, y ligar el descanso o lo distinto y gratificante, ofrecerles jornadas distintas con abuelos, tíos, primos, amiguitos, alternativas  para mitigar el “estoy aburrido” y el “no sé qué hacer” por eso les propongo manos a la obra y a poner en marcha nuestra imaginación para pasar un verano divertido. No olvidemos: los juegos con agua ya que en esta época son un atractivo irresistible para los niños, ya sea la visita a piletas o largo baños de inmersión con sus juguetes, jugar con las mangueras, palanganas; el set de plástica, manualidades, los disfraces que fascinan a los chicos, abramos el baúl de los recuerdos, todo vale para divertirnos y pasarla bien, todo se transforma con la imaginación y la creatividad de ellos, no olvidemos las infaltables clases de cocina, recurrir a cuentos, anécdotas vividas por los papás y todo lo que nos comunique con ellos. Otra opción seria recurrir a las colonias de veranos donde estarán en contacto con otros niños, juegos y actividades y para los más chiquitos una opción son los jardines rodantes o grupos reducidos de niños donde se realizan actividades lúdicas acorde a la edad.
Lo importante es poder propiciarnos espacios gratificantes, placenteros y de disfrute, que nos distiendan de las responsabilidades, exigencias y obligaciones del resto del año, apropiándonos de estos tiempos  que nos enriquecen y fortalecen el alma.
Les deseo Felices vacaciones, Felices  Fiestas, ¡Que disfruten en familia!
Hasta pronto. Los saluda
Lic. Mariana E. Miguez
Psicóloga M.N 20.577 - M.P. 82.187
Asesoramiento y consulta al 4758-7230