VOLVER A INDICE / NOTAS

Trastorno Generalizado del Desarrollo
Como detectarlo – Diagnóstico - Tratamiento e intervenciones analíticas.

Hoy quisiera compartir con ustedes las características más relevantes de este síndrome conductual. El trastorno generalizado del desarrollo (T.G.D) es una perturbación que afecta varias áreas del desarrollo, quién agrupa una series de trastornos con espectro autista entre ellos: Síndrome de Asperger, Síndrome de Rett, Trastorno Autista. Presentando 3 categorías generales de deterioro del comportamiento, fundamentales para el diagnóstico: 
1) Deterioro de la interacción social, afectando principalmente el lazo social, la relación con los otros, la conexión visual y física, la reciprocidad emocional, falta de empatía, no responden a una sonrisa con otra ,fijación de la mirada (miradas vacías) ausencia de seguimiento visual de un rostro u objeto.
2) Deterioro de la comunicación verbal y no verbal, retardo o carencia en el lenguaje expresivo, el lenguaje tiende a ser repetitivo, estereotipado, mecánico y sin significado comunicativo (no puede sostener una conversación con el otro) apareciendo ecolalias (repetir permanentemente lo que se oye), la confusión de los pronombres personales (referirse a sí mismo en segunda y tercera persona) perseverancia verbal y anormalidades en la modulación del volumen, tono y velocidad del habla.
3) Apareciendo intereses y comportamientos estereotipados repetitivos y restringidos, pueden ser comportamientos motores o verbales, tendencia a concentrarse exageradamente y preocuparse por un reducido número de actividades, temas u objetos, por ej aletear las manos, hamacarse, mover los dedos de manera repetitiva, girar sobre los pies, hacer girar objetos. Las actividades pueden ser prender y apagar la luz, el estilo repetitivo se manifiesta en como juegan con los juguetes, prefieren alinear autos o bloques, siempre de idéntica manera,  a juegos más imaginativos y variados. Les resulta difíciles las transiciones y se manejan mejor con una rutina y un programa predecible. Presentan resistencias al cambio y muchos de sus problemas de comportamiento suelen ser causados por la ruptura en la rutina, las reacciones pueden ser desde ansiedad o protestas leves hasta explosiones severas.  
Estos niños pueden presentar sensibilidad auditiva al punto de taparse con sus manos los oídos y a la vez ensimismarse de tal manera de no prestar atención a los sonidos  y llamados de los otros (al extremo de poder llegar a considerar un diagnóstico de hipoacusia).
Estos trastornos se inician a edad temprana dentro de los primeros 36 meses de vida,  momentos fundamentales en la constitución temprana del aparato psíquico.
Los criterios diagnósticos reconocen que la gravedad de los síntomas que hemos enunciado en cada categoría puede variar de severo a más leve, ya que estos síntomas varían según las distintas edades y niveles de desarrollo. 
Con respecto a la etiología de estos trastornos, todavía no hay un origen certero, los avances en el campo de la medicina nos permitirían pensar que ciertos hallazgos genéticos son lo suficientemente importantes para pensar una causa orgánica como sustrato de parte en los cuadros en los que hay una enfermedad neurológica severa, el autismo se presenta como síntoma secundario a la afección por lo tanto deberíamos considerar una predisposición biológica con un desencadenante en lo ambiental, recurriendo de esta manera a las series complementarias de S. Freud  donde lo constitucional (genético-hereditario)  y las experiencias traumáticas, el clima emocional de la familia donde vive el niño se transforman en piezas de fundamental importancia.  
El mundo le es representado al bebé en los primeros tiempos de la vida por el espacio de su propio cuerpo y el espacio de las personas que lo rodean, la primera representación que la psique se arma tiene que ver con dos tipos de encuentros, los estímulos provenientes del cuerpo y las producciones que le vienen del Otro (materno). Esto está regido por el placer o el displacer del afecto que está en juego en ese encuentro. Cuando el registro de la necesidad (corporal) se transforma en  angustiante  para la psique y el intentar acallarlo resulta fallido se impondrá representar por la vía del displacer el encuentro no producido (por ej.madre que acuna). Ésta es la representación primordial mediante la cual el psiquismo pone en escena toda experiencia de encuentro entre ella y el mundo. Si el bebé interpreta que el contacto intersubjetivo  le está negado le resulta más fácil refugiarse en las sensaciones autoeróticas y desinviste el afuera produciéndose el desmantelamiento de la zona erógena (ej: los ojos ven pero “no miran”). Las reacciones autísticas hacen que en lugar del llamado al otro el niño se refugie en objetos. Estos chicos están envueltos en sus propias sensaciones corporales, creando su propia cobertura protectora.
La detección y la intervención temprana son indispensables para poner en marcha un proceso de recuperación del niño, posibilitar la construcción de un cuerpo e introducir al niño en una dimensión intersubjetiva (construir un sujeto deseante) y desde ahí hacer lazo con él y con el otro y que nada de lo humano le sea ajeno. Estas son las operaciones terapéuticas más importantes a realizar en el campo del Autismo. 
El Tratamiento varía en cada caso con cada niño pero siempre es interdisciplinario en él participan el Pediatra, Psicólogos, Psicopedagogo, Fonoaudiologa, Neurólogo, y fundamentalmente los padres y los docentes que acompañaran el camino de la recuperación y la inserción social. Generalmente los pediatras son quienes perciben que algo no esta funcionando bien e indican las instancias de evaluación e interconsulta a los profesionales pertinentes.
Los saluda afectuosamente.
Lic.Mariana Miguez.
M.N: 20.577 - M.P: 82.187.
Consultas y asesoramientos: 4758-7230 – 15-4430-1564.
Coordinadora del Centro A-Ser