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Los niños y las Noticias

Abrumados por el bombardeo cotidiano de las noticias que nos invaden sin darnos tregua tanto a los adultos como a los niños, los cuales no quedan exentos de ellas: robos, secuestros, asesinatos, guerras sin fin, violencia, peleas callejeras, lo cual va acompañado de una sumatoria de interrogantes enunciados por los niños.
¿Por qué papá? ¿Por qué mamá le robaron el auto a papá, al tío, al vecino, por qué hay gente mala que tira bombas? ¿Por qué la gente se pelea hasta lastimarse? Cómo explicarles a ellos estos hechos, algunos tan trágicos, que forman parte de su realidad, sin dañarlos emocionalmente, sin generar miedos, temores y angustias en demasía.
Ellos necesitan entender por qué suceden esas cosas, necesitan palabras que materialicen lo que escucharon, o vieron por televisión, o le contaron en el jardín o en el colegio.
Es muy importante poder priorizar un espacio de diálogo tanto en el ámbito familiar entre los padres y los hijos, y en el ámbito escolar, lugares donde los chicos interactúan permanentemente y traen sus comentarios y preocupaciones. Por eso cuando algún niño tiene la necesidad de hablar y compartir con sus otros compañeros se debe habilitar este espacio, propiciando el diálogo, no negando, ocultando, desviando el tema, sino abordarlo cuidadosamente, e interrogando qué sabe cada uno de ellos, qué se ha conversado en el hogar de cada uno, qué le ha transmitido su familia, y con todos esos saberes  poder desplegar los diversos temas por más difíciles que sean, ya que por más chiquito que fuera un niño, necesita resignificar lo que vio y escuchó. Cada uno utilizará la mejor estrategia, tal vez en el ámbito escolar llevarlo de la mano de la literatura infantil, contando historias que ejemplifiquen lo que vieron y escucharon, haciendo énfasis en los valores humanos, en las pautas de convivencias sociales, en las libertades y derechos que cada uno de nosotros tenemos como seres humanos, en los buenos tratos, en las buenas acciones, en el respeto por el otro, y su intimidad, lo cual le va ir permitiendo diferenciar lo que está permitido y aceptado social y moralmente de lo que está prohibido y sancionado por causar daño, dolor  a otro semejante.
Los adultos debemos estar atentos a aquellos informaciones que reciben los niños para poder ponerlas en el contexto adecuado y dedicarles el tiempo para conversar sobre aquello que les llamo la atención, los asustó, o preocupó, nuestra presencia es fundamental para contenerlos y que se sientan protegidos ante situaciones que puedan disparar sensaciones de temor y angustia. Los niños actualmente reciben permanente información y cada vez es más difícil filtrar lo que consumen, por eso necesitan de un adulto que le decodifique el mensaje que vio y no comprende; esto ayuda a ir preparándolos mentalmente y que puedan ir entendiendo esta realidad que forma parte de su vida sin exponerlos, ni dramatizar en demasía, sino estamos obteniendo el resultado contrario, y no lo estaremos tranquilizando. La manera de explicar a un niño una situación difícil es utilizando siempre la verdad, siendo lo más sencillo y claro posible el mensaje, y poder transmitirle que uno no está de acuerdo pero que esas cosas suceden (por ejemplo en el caso de las guerras), en el caso de robos, hechos violentos, poner énfasis en que eso no se debe hacer, violar la propiedad del otro, agredirlo, lastimarlo, y que estos actos están sancionados, prohibidos, no permitidos moral ni legalmente.
Lo importante es generar un clima de confianza, que les permita a la familia habilitar un espacio de conversación donde se pueda desplegar lo que a ellos les pasa, sus sensaciones, movilizaciones y poder ayudarlos a que lo elaboren y se sientan contenidos y acompañados.
Los saluda atentamente
Lic. Mariana E. Miguez. M.N. 20.577 - M.P. 82.187.
Asesoramiento y consulta Te: 4758-7230.