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Mi hijo ronca . . .
Mi hijo respira con la boca abierta . .

Una de las consultas más frecuentes en el consultorio de otorrinolaringología infantil es:
“mi hijo ronca  y respira con la boca abierta. . . es normal?” definitivamente  NO, ES INDICE DE PATOLOGIA.
No es normal ni bueno que un niño lo haga. La respiración bucal y el ronquido es porque la entrada de aire es insuficiente, esto se denomina: insuficiencia ventilatoria nasal, y obedece a múltiples causas. En el adulto la más frecuente es la obesidad, la rinitis alérgica y desviaciones de tabique. Pero en el niño éstas pasan a segundo plano, la principal causa es el aumento de tamaño de  un tejido denominado adenoides, esto se conoce con el nombre de HIPERTROFIA ADENOIDEA, que usualmente se acompaña de aumento del tamaño de las amígdalas.
Las adenoides es lo que la gente llama “carne crecida”. Es un tejido único, en la línea media, que se encuentra detrás de las fosas nasales. No se ve por boca, sí por radiografía, y tiende a involucionar a medida que el niño crece. Pero en algunos de ellos esto no ocurre y obstruye la entrada de aire por las fosas nasales.  La respiración bucal y el ronquido produce:

  • Mala ventilación
  • Mala oxigenación
  • Un mal descansar del niño y su familia
  • En ocasiones la hipertrofia concomitante de las amigdalas hace que el niño tenga apneas de sueño que son verdaderas pausas respiratorias que tanto asusta a los padres
  • Somnolencia diurna.
  • Paladar ojival.
  • Mala implantación  dentaria.
  • Trastorno de la deglución ( deglución atípica).
  • Babeo.
  • Fascie abotagada conocida como fascie adenoidea.
  • Otitis a repetición por disfunción de la trompa de Eustaquio que es un conducto que comunica nariz con oído.
  • Secreciones mucosas durante todo el año por su inflamación persistente y constante reinfección: adenoiditas.
  • Polimedicación del niño. El paciente recibe durante la mayor parte del año antibióticos, antihistamínicos, spray nasales, etc, por no tener un diagnóstico por parte de un especialista de la causa que origina  dichas recaídas de catarro  de vías aéreas superiores.
  • Importantes ausencias escolares y laborales de los padres por los síndromes febriles asociados: rinosinusitis, adenoiditas, otitis, etc.
  • Gastos continuos en medicamentos.

Esta mala calidad de vida de este círculo vicioso de enfermedades  persistentes sumado a la mala ventilación  y el mal descansar y las consecuencias a futuro en la dentición y paladar se pueden solucionar con tratamientos médicos, foniátricos y sobre todo quirúrgicos. Hablamos de cirugías totalmente ambulatorias y seguras que mejoran inmediatamente y para siempre la calidad de vida del niño respirador bucal y su familia.  Es mi consejo que ante la duda o la certeza de respiración bucal o ronquido no deje de consultar a un otorrinolaringólogo infantil que con sólo revisar al niño y evaluar su radiografía le dará un diagnostico del grado de dicha hipertrofia y el tratamiento a seguir.   
Dra. Deborah Barnatán - O.R.L.U.B.A     
MN: 95160 – MP: 331.322. Directora de COIR .
Consultas y asesoramiento al: 4751-5709