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¿Cómo influyen los medios de comunicación en los niños?

Convivimos con una gran cantidad de medios de comunicación (el cine, la radio, la música, los periódicos,  las revistas, etc.) y se hallan en todas partes. La televisión, la radio, los libros, las computadoras, etc., forman parte de la vida cotidiana de los niños desde que nacen. Los bebés escuchan música de algún peluche a cuerda, algún CD, o se duermen con el sonido de la televisión o la radio.  Forman parte de sus vidas. Sería una utopía pensar en la posibilidad de “aislarlos” de su influencia. 
Que la televisión, los juegos de computadora, o la música popular sean "buenos" o "malos" para los niños constituye una preocupación constante para muchos padres. Niños de todas las edades pueden verse expuestos a la violencia, las imágenes sexuales y el lenguaje grosero a través de la televisión, los juegos de vídeo, las canciones o  Internet.
La pregunta acerca de si los medios de comunicación son beneficiosos o perjudiciales para los niños sigue siendo válida como en otras épocas. La única respuesta posible es que los mismos padres se hagan ciertas preguntas:
* “¿Este programa, CD o juego de computadora es apropiado para la edad y el nivel de madurez de mi hijo?”
* “Conociendo la personalidad, los gustos y la sensibilidad de mi hijo, ¿puede perjudicar o provocar un efecto negativo en él?”
* “¿Realmente quiero que vea, escuche o lea este contenido?
Es complicado para los padres tener conocimiento con exactitud de lo que se está mostrando o diciendo en los diversos medios a los que tiene acceso su hijo. Pero lo que no pueden dejar de conocer es que los adultos tienen la capacidad de decidir lo que prefieren ver o escuchar. Los niños, y especialmente los pequeños, no poseen esa capacidad como tampoco la de diferenciar qué es realidad y qué es fantasía, ni la de saber manejar los sentimientos que le puedan causar lo que están viendo o escuchando. Como siempre, lo fundamental es conocer a su hijo, y decidir qué es lo que desea que él vea o escuche dependiendo del momento evolutivo que esté transcurriendo.
La American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría) recomienda que los niños menores de 2 años no vean televisión. Es importante que los niños de esta edad  se ocupen en actividades que ayuden a desarrollar sus capacidades intelectuales y sus aprendizajes basados en  experimentar con el medio que lo rodea, en vez de una actividad pasiva como el ver televisión.
En el caso de los más pequeños es importante:
* Hablar con el responsable del cuidado de su hijo para cerciorarse de que ambos están de acuerdo con que su niño pequeño no verá televisión.
* Tenger conocimiento de la música y de la letra de las canciones que su bebé o niño pequeño pueda escuchar (y posteriormente repetir) por la radio o el equipo de música de su casa.
* Poner límites al tiempo que el televisor permanece encendido. En muchos hogares, el televisor permanece encendido constantemente, independientemente de que alguien lo esté viendo o no.
Muchos niños en edad preescolar, entre los  3 y 5 años, se identificarán con personajes populares de la televisión y el cine orientados a los niños pequeños. En esta edad es importante:
* Conocer el contenido de una película o un programa de televisión antes que lo vea su hijo. Tenga en cuenta la facilidad de los niños para percibir e introyectar nuevos estímulos.
* Elegir libros que sean apropiados para la edad de su hijo. Interiorícese de qué se trata antes de leérselo para poder explicar ciertas cosas, o hacer y contestar preguntas sobre el contenido. Tenga en cuenta que el lenguaje que se utiliza sea el adecuado para su edad. 
* Hablar con el responsable del cuidado de su hijo, sea niñera, abuelos, etc.  sobre el tipo de televisión o películas que usted permite que su hijo vea diariamente.
* Prestar atención a la música que se escucha por la radio y el equipo de audio familiar. Posiblemente se sorprenda de la letra de ciertas canciones populares.
* Tener conocimiento de las fotos en los periódicos y las revistas que pudiera ver su hijo y que pudieran tener contenidos violentos o gráficos.
Cuando los niños crecen y comienzan la escuela primaria, se hace cada vez más difícil conocer y controlar todo aquello a lo que están expuestos en los medios de comunicación. El acceso a otros ámbitos, la ampliación de su socialización, actividades dentro y fuera de la escuela, hace que esté fuera del alcance directo de los padres.
Se agregan ciertas recomendaciones a las anteriores:
* Tome decisiones sobre las reglas y sus expectativas. Decida lo que quiere y lo que no quiere que su hijo vea y escuche. Comunique a su hijo cuáles son sus expectativas y reglas respecto a los juegos de vídeo, los programas de televisión, la música y las películas de cine. Nada da mejor resultados que reglas claras y explícitas.
* Promueva el uso de CD´s y programas de computadora. Esta estrategia asegura que el niño no necesite “navegar” en busca de algo interesante para disfrutar. Recurra a las tecnologías disponibles para bloquear las imágenes indeseadas en su televisión o computadora para impedir que su hijo vea ciertos programas o visite ciertos sitios web.
* Hable con su hijo periódicamente. Haga preguntas directas para averiguar con exactitud qué ve, qué escucha o a qué juega su hijo diariamente cuando no esté en casa. También es importante para el niño saber que sus padres están interesados en sus gustos y elecciones.
Entonces, ¿son buenos para los niños los medios de comunicación? Los medios de comunicación responden a la tecnología y como tal es una herramienta maravillosa de acceso al conocimiento. Algunos medios claramente no son apropiados para ningún niño, no importa cuál sea su edad. Pero como en todo lo que atañe a los niños, son los padres los jueces y el monitor final para determinar los contenidos a los cuales tendrán acceso sus hijos. El conocer qué le gusta ver, escuchar, leer y jugar a su hijo, cuáles son sus gustos y sus intereses, es la única manera de tener acceso a los contenidos a los que estará expuesto en los medios de comunicación. Son los padres los que están en condiciones de proteger a sus hijos contra los contenidos inapropiados y potencialmente perjudiciales.
Lic Carina M. Sívori. Psicoanalista. M.N. 20.662 - M.P. 91.463.
Consultas al 4758-1740 ó 15-6953-7703