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“Juego de Palabras”. Taller de Lectura y Escritura para chicos.

Nieta de una Profesora en Letras, hija de Profesores en Letras, sobrina de una Profesora en Letras, y prima de una Profesora en Letras, continúo el camino que sigue la sangre,  buscando generar en los niños algo de aquel vínculo que comencé con la literatura hace ya muchos años, siendo una niña yo también. Pero más allá de mi experiencia con los libros y con la escritura me interesa contarles qué dicen quienes han estudiado la relación entre los libros y los niños, responder a las preguntas que pueden hacerse los padres con respecto a un taller de Escritura y Lectura, cuál es la importancia y el valor que tienen los libros para su desarrollo, para comprender su presente y preservar su futuro; el jugar a ser artistas, a ser creadores de otras historias, de las que ellos elijan, aprender a leer con otra mirada.      
El leer abre espacios interiores guiando a cada persona en un viaje a sí mismo, el niño busca y necesita comprender la vida, su significado más profundo, esto obtiene mediante los cuentos maravillosos: identificación del niño con el héroe, esperanza (situaciones de carencia de la infancia son resueltas siempre a nivel inconsciente en los cuentos de hadas), valor (la vida plagada de vicisitudes es sorteada finalmente con el éxito), promesa de libertad (siempre los protagonistas se hacen dueños de su propio reino), tranquilidad (mediante metáforas el niño separa los sentimientos perturbadores), ayuda a generar valores, aumenta la vida interior abriendo un nuevo espacio de fantasía en donde el pequeño se refugia frente al miedo o situaciones de complejidad que no puede resolver. Los procesos inconscientes del niño se hacen comprensibles para él sólo mediante imágenes que hablen directamente a su inconsciente.
Los cuentos de hadas evocan imágenes que realizan esta función, pues ellos todavía no son capaces de pensar racionalmente; cuanto más intensos son los sentimientos de un niño, más evidente resulta que la acción sustituye a la comprensión.
Al crear fantasías en torno a la historia -si no lo hace, el cuento de hadas pierde gran parte de su impacto-, el niño se va familiarizando por ejemplo poco a poco con la manera en que el genio reacciona ante la frustración y el encarcelamiento y da un importante paso que le llevará a observar reacciones paralelas en su propia persona. Y lo más importante es que el cuento garantiza un final feliz, por lo que el niño no teme que su inconsciente salga a la luz gracias al contenido de su historia, ya que sabe que descubra lo que descubra “vivirá feliz por siempre”.
Los cuentos maravillosos son los más profundos, se ocupan del sentido, no simulan que el lobo está. Dicen, sin mentir con todas las letras que está, que es peligroso y enseñan cómo vencerlo. Con absoluta claridad le cuentan al niño una y otra vez: “La vida es difícil. Pero vale la pena; viví, animate, tendrás tu propio reino”.
¿Por qué el juego? Porque es su principal modo de expresión, de relación con los demás y por la atención, la dedicación y el respeto al juego que le dan. A través del juego desarrollan valores, están dispuestos a aprender y no hay mejor búsqueda que la que se hace con placer.
Sofía Guerido. Profesora en Letras. UCA.
Coordinadora del taller de lectura y escritura para niños “Juego de Palabras”. Consultas al: 4831-8941