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Epilepsia y Aprendizaje
Mitos y Realidades


Para poder entender al niño epiléptico, es fundamental conocer el concepto y las distintas manifestaciones de dicha patología.
La epilepsia es un trastorno que tiene su origen en el cerebro. Al encontrarse las células cerebrales conectadas entre sí, se comunican a través de pequeños impulsos eléctricos, en ocasiones se presentan descargas no habituales de actividad eléctrica provocando lo que llamamos "crisis", cuando esto le sucede a una persona una y otra vez, se dice que estamos en presencia de una epilepsia.
Podemos encontrar distintos tipos de epilepsia, donde cada una se va a manifestar también de manera diferente, existiendo crisis parciales, generalizadas y ausencias. Las causas que la provocan pueden ser múltiples y no se han podido determinar con exactitud. Dentro de las posibilidades existentes podemos hacer referencia a enfermedades tales como meningitis, encefalitis, algún traumatismo de importancia o bien puede ser heredada.
Es de fundamental importancia tener en cuenta que el niño epiléptico puede realizar actividades tanto escolares como de la vida diaria normalmente.
Generalmente se suele sobreproteger al niño, sin establecer límites adecuados, por temor a la aparición o repetición de una crisis convulsiva; esta falta de límites claros probablemente traiga aparejado dificultades de conducta y de aprendizaje, los cuales no serán producto de su patología sino de esta actitud familiar y muchas veces social.
En general el niño epiléptico no tiene que verse afectado en su aprendizaje pudiendo desempeñarse en una escolaridad común, existen casos donde los niños presentan dificultades escolares debido a interferencias reales de la enfermedad, como el funcionamiento de procesos cerebrales u otras causas agregadas. En la realización de un análisis minucioso de: edad de comienzo de las crisis, duración, tipos de crisis, frecuencia, severidad, daño estructural, etiología, comienzo del tratamiento y tipo de medicación; todas aquellas personas a cargo del niño deben deslindar el peso de cada factor, ya que cada individuo requiere un enfoque particular.
En conclusión, teniendo en cuenta el análisis de la historia de su enfermedad, su psiquismo, su familia y su inserción escolar, podemos encontrar la clave para abordar correctamente su problemática, conociendo sus posibilidades reales, evitando así rotularlo y segregarlo de una escolaridad común.

Lic. Roxana Kohut - Psicopedagoga.