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Los primeros pasos fuera de casa....

Los que somos padres hemos experimentado maravillados, los cambios y las conquistas de nuestros hijos entre el primer y segundo año de vida: la necesidad de comunicación a través de gestos y palabritas, su tenacidad para ampliar el espacio conocido gateando y luego caminando, su curiosidad sin límites, su deseo incansable de juego… Celebramos y acompañamos todo este despliegue, incluso todo el entorno cercano lo hace, abuelos, tíos, padrinos… pero tarde o temprano empezamos a percibir que esos pequeñitos para quienes lo fuimos todo hace solo unos meses atrás, comienzan a buscar y privilegiar el contacto con otros niños; para algunos serán sus her-manos mayores el centro de atención, para otros los primos o hijos de amigos que ven de vez en cuando, o los nenes que ve en la plaza. El asunto es que, indefectible-mente, comenzamos a sentir que lo que los adultos podemos ofrecerles no les alcanza, que hay algo que se juega en la relación con el par que es insustituible para afianzar su salida al mundo y satisfacer sus ansias de juego y comunicación. Para algunos niños que viven en un entorno de adultos exclusivamente, este fuerte deseo a veces convive con una fuerte inhibición, porque no saben como hacerlo y se angustian y frustran a pesar de querer participar del juego con otros; en otros, la dificultad pasa por la angustia que les produce la separación momentánea de sus padres y entonces los observamos excesivamente “pegoteados” y con dificultades para comunicarse.
Quienes trabajamos en el ámbito de la salud y la educación venimos observando que en las últimas décadas, influenciado por los cambios socioculturales de nuestra época, por la enorme cantidad de estímulos a los que nuestros pequeños están expuestos, esta necesidad de la que hablamos, viene apareciendo alrededor de los 2 años y nos obliga a reflexionar sobre qué tipo de espacio buscar para ellos. Creemos que, por la etapa de desarrollo temprano en la que se encuentran hay variables que debemos tener en cuenta y prestarles particular atención, pues están en una etapa de constitución de la subjetividad muy importante: están en plena operatoria de separación del adulto y autoafirmación del yo, con todo el despliegue de producción simbólica que esto va posibilitando (lenguaje, independización del adulto que implica, para ambos, tramitar algunas pérdidas como el destete, el control de esfínteres ,etc.). Por ello pensamos que el espacio para albergar estas necesidades y etapa del desarrollo debe cuidar la singularidad del proceso de cada niño y acompañar a cada familia en el intercambio cotidiano con lo que va surgiendo en este proceso. Para ello es indispensable que se trate de grupitos reducidos a cargo de personal formado y capacitado para no perder la mirada de dicho proceso y poder realizar las intervenciones adecuadas para cada niño.
La Ludoteca ofrece desde hace ya 7 años un espacio especialmente pensado y diseñado por psicopedagogas para niños de 2 a 3 años para dar los primeros pasos fuera de casa pero con una mirada particular y muy cercana, antes del desafío que implica el ingreso al mundo más amplio del jardín de infantes.

Lic. Cecilia Tuttobene. Nº Reg. 1682/92.
Ludoteca La Casita de los Sueños.  Consultas al: 4483-3049. Casullo 508, Morón.