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Despertando al Deseo.
Tiempos de Mujer-Tiempos de Pareja

Llega Marzo y con ello el comienzo de las diferentes actividades, el inicio de un nuevo año escolar, las actividades extracurriculares, talleres, club, un nuevo ordenamiento familiar está en puerta.  Hoy les propongo algo distinto, dejarnos un espacio disponible para esta mujer que acompaña a la mamá y para esta pareja generadora de esta familia. Y para ello quería compartir el relato de una paciente y desde ese lugar empezar a trabajar juntos este “Despertar al Deseo”.
Sus dichos son:”No tengo vida propia, no doy más, no puedo hacer nada para mí, estoy agotada” y mientras relataba el sin fin de obligaciones y responsabilidades que estaban a su cargo, ella se perdía en su discurso.  Responder a la demanda de los otros,  y estar disponible exclusivamente para esos otros nos lleva a evadir el encuentro con el propio deseo, anulando al sujeto deseante. “No faltarle al otro es una manera de faltar a la cita con uno mismo”. El “no puedo hacer nada para mí”, toma el estatuto del aplazamiento del propio deseo y no necesariamente ese “no hacer nada” es por falta de tiempo, sino por no poder acotar al otro en su demanda, acallando la propia, quedando el sujeto replegado a su pareja, hijos,  trabajo, padres. No permitiéndose salir de esa posición de adormecimiento de su deseo a un darse a luz, parir su deseo, darle lugar a un nuevo nacimiento, ya que los deseos también se gestan, se conciben, se dan a luz, se nutren, se los acompaña, se los pone en acto, se los ve fluir, crecer.  La cuestión no es temerles, es permitirse equiparse para poder desplegarlos.  Estar alojados en la queja, en el malestar, en la angustia, en el  enojo, en la resignación, en la ira, en una actitud agresiva. Nos habla de todo un sistema defensivo como una envoltura protectora donde el sujeto se ve impedido de hacer. La queja se presenta impidiendo, obstaculizando el verdadero despliegue del deseo más íntimo, produciéndose una identificación al síntoma. El circuito sería: Me quejo, me lamento, invierto energía en ese síntoma, me adormezco, me encariño con el síntoma y me niego a la posibilidad del cambio. El síntoma estaría en sintonía con el yo como una formación sustitutiva que impide develar la verdad del sujeto.
Entonces… ¿Cuando pido ayuda, cuando consulto con un profesional?: Cuando algo de lo real irrumpe y no hay manera de ir marcha atrás. No se puede detener el nuevo movimiento que puja por salir, cuando el sujeto se está anoticiando del aplazamiento de su deseo que lo lleva a padecer, este sería el primer despertar, un despabilarse. En algunos casos la enfermedad parecería que es el único camino al despertar de sí mismo. Hay dos caminos: Desoír al propio llamado y ser una Bella Durmiente (adormecida en la queja) o iniciar un camino de búsqueda y descubrimiento, un nuevo despertar subjetivo.
En el transcurso de un análisis se despliega la oportunidad  de darse a luz de A-SER del sujeto una verdadera aventura subjetiva donde él elige su nueva posición.  Por eso les propongo Tiempos de Mujer, Tiempos de pareja.  No sentir culpa por habilitarse a una situación de placer, el darse los permitidos, no esperando la autorización ni el permiso de los otros, del afuera,  sino del otro interior (que en algunos casos es más severo que los externos). Mucho se ha tenido que renunciar para obtener este nuevo ordenamiento familiar, tal vez llego el tiempo de poder desplegar en forma conjunta los anhelos personales, poder correrse de la queja que tanta mala fama tiene en el mundo femenino y dejar circular el deseo.  ¿Que puede acontecer si nos corremos de ese lugar? ¿No será acaso un hito significativo que inaugura una nueva posición, tal vez hasta ahora desconocida? Es fundamental disfrutar de un tiempo privado-íntimo con uno mismo, con la pareja, en ese entre dos tan deseado, que recarga energías para seguir posicionándose en los diferentes lugares, roles y funciones.  Llegar un ratito más tarde o hacerse una escapadita en pareja, puede significar la diferencia entre estar de buen humor o transformarse en una rezongona eterna. Renovar el contrato de convivencia, recuperar los tiempos del dialogo, de reírse, jugar, mirarse, seducirse poder hacer un recorte de la vida familiar. Palabra y acción entretejidas pueden contribuir al Bien-Estar de la pareja.  Imaginación, fantasía, creación… se los dejo a Ustedes. ¡Manos a la Obra!
Lic. Mariana.E.Miguez Psicóloga.
M.N:20577 - M.P82187.
Consultas y asesoramientos:
4758-7230 - 15-4430-1564. Coordinadora del Centro A-SER.