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Deglución atípica o disfuncional

¿Qué es la deglución? El acto de tragar es un acto neuromuscular complejo, que dura de 3 a 8 segundos. La deglución es el mecanismo por el cual la saliva, líquidos, semisólidos y sólidos pasan de la boca al estómago.
La deglución está presente desde la 8º semana de gestación, siendo una función vital, pues es necesaria para garantizar la supervivencia del individuo.
¿Cómo ocurre el proceso de la deglución? Los niños degluten en promedio de 800 a 1.000 veces por día. Los adultos degluten de 2.400 a 2.600 veces por día. Deglutimos menos por la noche y más al hablar y al masticar, por ser funciones que requieren más producción de saliva. El proceso de la deglución se divide en 4 fases:
Preparamos el alimento mordiéndolo y masticándolo para que pueda ser transformado en un bolo homogéneo. Luego el alimento posicionado sobre la lengua, se acoplará al paladar duro, iniciando un movimiento ondulatorio hacia atrás, para llevar el bolo al fondo de la boca.
Así el paladar blando se cierra, evitando el pasaje del bolo hacia la nariz y la epiglotis y las cuerdas vocales se cierran para que no haya pasaje del bolo a las vías respiratorias. Todas estas acciones son coordinadas y rápidas. Y así el alimento puede entrar en el esófago.
¿Qué es la deglución atípica? Atípico es lo que se aleja de lo normal, de lo típico.
Es la alteración en el mecanismo de la deglución; es todo movimiento que se desencadena por la inadecuada actividad lingual.
La deglución atípica, a su vez genera:
- respiración bucal
- alteraciones en el habla (trastornos articulatorios),
- malformación de las arcadas dentarías (maloclusión)
- alteraciones en el paladar
- alteraciones en el tono de los labios
- alteraciones en la postura corporal general.
Muchos pacientes con problemas de interposición lingual son respiradores bucales, o tienen la boca abierta con los labios separados. Muchos de los problemas dentales determinados por la lengua están en relación con los problemas engendrados por la respiración bucal. La lengua tiene mucha fuerza; el empuje lingual contra los dientes, la interposición de la lengua, crea problemas significativos en la oclusión o mordida. La fuerza lingual puede actuar impidiendo la erupción dentaria o moviendo la dentición.
Debemos considerar que hay ciertos hábitos que contribuyen a una pobre función muscular: succión de dedos, succión de los labios, lengua y la respiración bucal. Todos estos hábitos pueden ocasionar un cambio en la forma.
La respiración bucal se asocia a la deglución disfuncional infantil o atípica. El niño que respira con la boca abierta tiene una posición de lengua baja y adelante por lo cual tiene deglución atípica. Todo esto se asocia comúnmente con la persistencia en el uso de chupete y mamadera (si ésta además contiene bebidas azucaradas, provoca caries).
¿Qué debemos hacer? Realizar una consulta con el Odontólogo y el Fonoaudiólogo.
Los dentistas deben derivar al niño o al adulto al Fonoaudiólogo para solucionar las recidivas durante o después de los tratamientos ortodóncicos o fuera de ellos ante la presencia de deglución atípica. El Foniatra realiza el tratamiento muscular con ejercicios determinados porque músculos orales mal posicionados o funcionalmente desequilibrados, interfieren con el posicionamiento de los dientes.
Lic. Micaela Méndez
Fonoaudióloga egresada de la UBA; Fonoaudióloga de Planta del Hospital M. Rocca; Ex Docente de la UBA, Facultad de Medicina;  Prof. Canto del Conservatorio Música SM.