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Familia y derecho:
La Obligación Alimentaria

¿Qué son los "alimentos"? De acuerdo a nuestras leyes civiles los alimentos son a la vez un derecho y una obligación. En líneas generales consiste, por un lado, en el derecho de ciertas personas a recibir de otras una prestación -en dinero y/o en especie- tendiente a su manutención, vestimenta, asistencia médica,  instrucción. Por otro, es la obligación de quienes deben otorgar esa prestación, o sea, de quienes deben alimentos.
En derecho se denomina alimentados a quienes perciben o debieran percibir los alimentos. Ellos pueden ser: los hijos menores de edad o mayores discapacitados, uno de los cónyuges y también otros parientes (nietos, padres, hermanos, tíos, sobrinos, etc.).
Conforme nuestras leyes los obligados pueden ser: los padres respecto a sus hijos (en principio menores de 21 años y mayores discapacitados); los tutores respecto a sus pupilos; los cónyuges entre sí, y otros parientes entre sí como abuelos a nietos, hermanos, medio hermanos, tíos a sobrinos o viceversa y, desde ya, hijos a padres.
Rubros integrantes de los alimentos: La obligación alimentaria tiende a satisfacer la alimentación, la vestimenta, la educación, la salud, el esparcimiento y la vivienda, de acuerdo a la condición social de que goza.
¿Qué es la cuota alimentaria? Es una prestación periódica en dinero y/o en especie, generalmente mensual, que se fija voluntariamente o por acuerdo de partes en forma judicial o extrajudicial.
¿Cuándo surge la necesidad de fijar una cuota alimentaria?: Ante circunstancias modificatorias de la vida familiar surge la necesidad de que un miembro de ella deba aportar a favor de otro una cuota alimentaria. Por ejemplo, el divorcio de los cónyuges, la separación de la pareja que obliga al retiro del hogar de uno de sus miembros (aún la separación sin retiro) o la exclusión por violencia familiar, la pérdida o suspensión de la patria potestad, el fallecimiento, ausencia o inexistencia de parientes obligados directos.
Pautas para la fijación: La cuota alimentaria se establece conforme la edad del alimentado, sus necesidades básicas, sus necesidades particulares de acuerdo a su real nivel socio-económico (el que gozaba antes de una separación), su estado de salud, su posibilidad para adquirir por sí mismo alimentos con el trabajo (salvo si es hijo), la capacidad económica del alimentante, entre otras.
Cuando no existe acuerdo: Si existen desacuerdos en relación a la cuantía, frecuencia, forma de cumplimiento de la cuota alimentaria, quién debe aportarla o cuándo el alimentado no la está percibiendo es necesario, como primer paso, recurrir a un abogado para asesorarse y conocer cuáles son los derechos que le asisten y quién puede reclamar por él. El profesional seguramente intentará  que las partes lleguen a un acuerdo justo y, de fracasar las gestiones extrajudiciales, se recurre a las vías legales propiamente dichas.
Instancias legales: Tratándose de alimentos, en el ámbito de la Capital Federal, existe una instancia pre-judicial y obligatoria que es la Mediación -cuyas características hemos explicado en el número anterior-. En la Provincia de Buenos Aires existen dos fases judiciales: Una etapa previa que se inicia por medio de una solicitud de trámite en la receptoría de expedientes de los tribunales de la jurisdicción que corresponda (por ej. Gral. San Martín, Morón, etc). Recibida, y de pertenecer la competencia territorial, se fijará una audiencia a los fines conciliatorios en la que intervendrá un funcionario judicial: el Consejero de Familia, quien es neutral (al igual que el mediador en la justicia de la Capital). En esta instancia se intenta que las partes lleguen a un acuerdo, teniendo en miras primero el superior interés del alimentado y segundo la real capacidad del alimentante. En ambos casos  cada parte (solicitante y demandado) deben por ley concurrir a las audiencias con su abogado, lo cual hace al derecho de  defensa de cada uno. Logrado el convenio, pasa al Juez de la causa para su homologación, que es lo que le dará fuerza de ley y que en caso de incumplimiento del obligado, por orden del magistrado y a pedido de la parte hace cumplir por la fuerza mediante el proceso de "ejecución de alimentos". 
Si fracasa la etapa previa, le sucede la etapa de juicio propiamente dicha. La solicitud de alimentos se convierte en Juicio de Alimentos. Resumidamente, se presenta de manera formal la demanda, se ofrecen y producen las pruebas, se escucha a las partes, se dicta sentencia. La sentencia que condena al demandado al pago de los alimentos es obligatoria y en caso de incumplimiento se ejecuta (se hace cumplir) mediante la ejecución de sentencia. 
Aumento o reducción de la cuota alimentaria: Existiendo cuota fijada judicialmente (por sentencia o acuerdo homologado), ella es pasible de reajuste que puede solicitarse mediante el trámite de incidente de aumento de cuota alimentaria. También en casos especiales, puede solicitar el obligado la reducción de la misma. 
Alimentos provisorios: También en casos de urgencia puede el interesado pedir, junto a la solicitud del trámite, la fijación por el Juez  de alimentos provisorios. Como su nombre lo indica son establecidos provisoriamente para atender a  las necesidades inmediatas del alimentado hasta que sea fijada la cuota definitiva por acuerdo o por sentencia que, generalmente resultará mayor al provisorio. En algunas jurisdicciones  esta clase de alimentos es ordenada directamente por el Juez ante el inicio del trámite.
Dra. Patricia Alejandra Martinez, Abogada. Tº XXVII, Fº 87 CASI/ Tº 63, Fº 320 CPACF.
Dra. Silvia Beatriz Lombardo, Abogada Mediadora. Tº 53, Fº 493 CPACF/ MJSyDH Nº 4311. Consultas: 4759-0605 4371-8156