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Momentos de agasajos y festejos

De repente se escucha una voz que dice: ¡Apaguen las luces!, y aparecen ellas chisporroteando en la oscuridad, anunciando que llegó el momento tan esperado por todos y fundamentalmente para el gran agasajado del día. ¡A soplar las velitas!
Estos son los grandes momentos en la vida de nuestros hijos que como padres no debemos dejar pasar ya que constituyen una marca significativa en el armado de su historia de vida, en el fortalecimiento de su identidad y autoestima. Es importante que desde el comienzo de la vida el niño se sienta homenajeado, reconocido por los otros, valorado en su existencia, el rito de la celebración (más allá de la dimensión que tenga esta), permite dejar registro en el psiquismo de los niños, lo importante que ellos son para los otros, (padres, abuelos, tíos, primos, amiguitos), y abre la puerta para que los pequeños vayan ligando, asociando y apropiándose que cada cumpleaños representa un hito importante en el camino de su desarrollo y crecimiento, produciéndose de esta manera el pasaje de una etapa a otra que debe ser vivenciado con gran alegría y emoción por todo el entorno familiar, esto alienta a que los niños vivan los cambios evolutivos en forma positiva y saludable.
Mas allá de los diferente estilos y modalidades con que cada familia contará para realizar una celebración, lo importante es no perder de vista al protagonista de la misma, y que él sea el verdadero agasajado y hacia quienes van todos los honores, la fiesta de cumpleaños despierta en los niños grandes expectativas, ilusiones, fantasías, está envuelta en una magia y encanto especial, por tal motivo es muy valioso que los papás incluyan a los niños en los preparativos, programando actividades para realizar con ellos, permitiéndoles que elijan por ejemplo el adorno de la torta, algún souvenir para los amiguitos, si quieren globos, guirnaldas, esto contribuye al clima festivo y le otorga un brillo particular.
Cada familia irá preparando a sus niños para dicho momento, evaluando la edad de cada pequeño, y el nivel de ansiedad y excitación que esto podría producirle según su personalidad, en este caso deberemos ser cuidadosos y no adelantarnos demasiado a la fecha del festejo, para que ellos puedan disfrutar sin desbordarse.
Ya sea en un saloncito, en nuestro propio hogar o en la casa de un familiar, lo importante es hacer registro de ese momento tan significativo en la vida de todo ser humano, celebrando el valor de nuestra existencia y la del otro y sobre todo "Honrando la vida", acerquemos a los niños a la esencia de estas fiestas, a lo gratificante de este encuentro con nuestros seres queridos, familias y amigos.
El cumpleaños de nuestros hijos nos convoca en lo personal y nos remite a nuestro advenimiento como padres, el momento de soplar las velitas es significativo para ambos, es el instante de encuentro con un mismo, acompañado con la carga emocional que esto despierta, nos da cuenta del paso del tiempo, de como están creciendo, de cuanto los amamos, de lo feliz que nos pone verlos reír, divertirse, disfrutar y olvidarnos por un ratito de lo cotidiano de la vida que a veces nos distrae tanto de esta posibilidad de encontrarnos con los otros.
El agasajar y el agasajarnos, es toda una tarea que debemos permitirnos y darnos la oportunidad de disfrutarla y transitarla ya que nos nutre como persona y nos da la posibilidad de brindarle al otro y brindarnos a nosotros mismos un regalito para el alma.
Los saluda

Lic. Mariana. E. Miguez - Psicóloga - M.N.20.577 - MP.82.187