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¿Qué es A.D.D.?

Se han difundido el uso de las siglas en inglés:
*A.D.D (Atention Deficit Disorder). TDA, en su traducción al español.
Ambas siglas se utilizan indistintamente para referirnos al trastorno por déficit de atención.
*A.D.H.D (Atention Deficit and Hiperactivity Disorder). TDAH, en su traducción al español.
Ambas siglas se utilizan indistintamente para referirnos al trastorno por déficit de atención/ hiperactividad.
Cuando hablamos del trastorno en general, habitualmente se utiliza la sigla A.D/H.D (Trastorno por déficit atencional con o sin hiperactividad), sigla que se utilizará en el presente artículo.
El AD/HD es un trastorno neurobiológico, es una disfunción del cerebro.
La inteligencia de las personas que lo padecen, está intacta, aunque muestran dificultades para mostrar su potencial cuando se les solicita dentro de un sistema regido por normas, reglas, tiempos y horarios, como la escuela.
El AD/HD, se expresa clínicamente por una serie de síntomas que denotan una alteración en ciertas funciones: atención; concentración; percepción; etc.
Estos síntomas se dan en distinta magnitud en cada paciente, ya que cada niño es diferente, por lo que debe ser evaluado en su singularidad, para poder comenzar un trabajo terapéutico temprano y adecuado a sus necesidades.
A continuación se detallan las conductas manifiestas más comunes que se pueden observar en éstos niños. Es importante considerar que esta tabulación de conductas tiene como objetivo guiar a los padres y docentes, ya que ellos son quienes pasan la mayor parte del tiempo con los niños. Para realizar un diagnóstico diferencial se debe consultar a un profesional especializado.
Conductas habituales de niños con A.D/H.D durante la edad escolar:
*Inatención o dificultad para sostener la atención por un período de tiempo, en clase o cuando realizan tareas.
*Dificultad para postergar las gratificaciones.
*Trastornos de la conducta social y escolar.
Pierden objetos personales.
*Olvidan consignas para cumplir tareas.
*Dificultades para mantener cierto nivel de organización en la vida y en las tareas personales (estudio, trabajo, relaciones interpersonales, etc).
*Habitualmente se desenvuelven en un clima de desorganización.
*Tienen dificultades para realizar tareas que requieran un esfuerzo mental sostenido.
*Son olvidadizos.
*Dificultades para seguir instrucciones.
*Olvidan los detalles, pues no les prestan atención.
En niños predominantemente hiperactivos pueden observarse las siguientes conductas:
*Son inquietos.
*Se levantan del asiento cuando no deben.
*Hablan constantemente, interrumpen, molestan a maestros y compañeros.
*Tienen dificultades para esperar su turno.
*Interrumpen a otros.
*Siempre responsabilizan a otros de sus dificultades.
*Actúan antes de pensar.
*Tienen dificultades para focalizar la atención.
Debemos considerar que muchas de las conductas aquí descriptas son normales a determinadas edades. La diferencia principal en los niños con AD/HD, es su recurrencia. Podemos hablar de una diferencia cuantitativa y no cualitativa en relación a las conductas típicas de los niños de similar edad. Las personas que lo padecen, tienen una manera no convencional de actuar y pensar que muchas veces no concuerda con lo generalmente aceptado por las normas laborales, académicas y sociales. Muchos niños a edades tempranas son inquietos, desobedientes, les cuesta permanecer en una actividad, etc. Por lo que podríamos decir que a edades tempranas es difícil diferenciar lo normal de lo patológico y solo podríamos hablar de conductas orientadoras.
Los síntomas manifiestos del cuadro, se ponen mas en evidencia con la entrada al mundo escolar, frente a las mayores exigencias: prestar atención, permanecer mas tiempo en una misma actividad, respetar turnos, esperar, permanecer sentado, copiar del pizarrón, el niño con AD/HD muestra dificultades para sostener y cumplir con las tareas académicas que la escuela propone para los niños de su edad. A veces tienen problemas de socialización con su grupo de pares. Pueden ser atropellados, desordenados, distraídos y pueden terminar siendo excluidos de su grupo de pares. La crónica frustración por la falta de logros en el estudio y las relaciones sociales los desalienta y muchas veces muestran resentimiento y hostilidad. Así van experimentando un daño en la autoestima y auto confianza.
Los padres llegan a la consulta, generalmente agotados, explicitando diferentes estrategias que han implementado con sus hijos y que no han dado resultado. “Lo hace a propósito”; “Hay que repetirle las cosas 20 veces”; “No puede quedarse quieto”, “En la escuela no hace nada”. Estas y muchas otras frases son habituales de escuchar en los familiares de niños con AD/HD.
El trabajo terapéutico debe abordar la problemática del niño y su familia, considerando y articulando la labor con el establecimiento educativo al que el niño concurra.
Se hace necesario e imprescindible realizar ciertas adaptaciones conjuntamente con el docente, teniendo en cuenta la modalidad de aprendizaje del niño.
Es un trabajo en equipo: Padres, escuela y profesionales especializados.
Lic. María Fernanda Cabrera.
Psicopedagoga – R.N: 8327-2002 – R.P: 281.
Consultas al: 4758-1991 / 15-6 977-7150