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Los adolescentes y las redes sociales

“¿Cuánto tiempo debería estar mi hijo en la computadora?”.  “Toda la noche en Internet, se acuesta a la madrugada y se levanta a la tarde, ¿qué hago?”. “Se queda con el celular en la cama, y si no le digo que lo apague, ¡no lo hace!”. Estos son algunos comentarios que hemos escuchado en el consultorio como consultas de los padres muy preocupados por sus hijos adolescentes. 
En continuidad con el artículo del número anterior, detallamos algunas sugerencias para tratar este tema de actualidad.
El uso de la tecnología y sus dispositivos tales como computadora, tablet, netbook, celular, etc., nos brindan un universo de modalidades de comunicación: Twitter, Facebook, Skype, WhatsApp, etc. en los que por ej., la rapidez con la que estos mensajes se envían y reciben es asombrosa y cómo  también permiten la posibilidad de ser anónimo, hacerse pasar por otro o declarar la identidad de quien escribe realmente.
Las redes sociales en adolescentes enumeran riesgos en el uso de estas tecnologías ligadas a la privacidad, imagen, intimidad o sexualidad de los jóvenes. Inmersos en este mundo tecnológico, es comprensible que la vida social de los adolescentes pase por las pantallas. La cantidad y adquisición alcanza un grado de valor por lo que los chicos quieren aumentar su lista de “amigos”. Un riesgo frecuente es compartir información personal para conquistar la amistad del otro. Uno de los temores es la desconfianza de personas desconocidas o que ejerzan una mala influencia, ya que podrían contactarse por las redes de manera virtual.  Por ello, algunos padres han optado por hacerse un amigo más entre sus contactos, leer sus historiales, comprar paquetes de seguridad, etc., generando en algunos casos la desconfianza de sus propios hijos hacia ellos, por sentirse invadidos y controlados.
Tenemos que considerar que también existe una parte beneficiosa y positiva de estas herramientas, en donde tanto padres como profesores deberían asumir el compromiso de enseñar la forma correcta de utilizarlas y explicarles los riesgos, porque prohibirlas o rechazarlas no las hará desaparecer, sólo se logrará que el adolescente quede afuera de su círculo de amistades o que haga lo mismo a escondidas, pero viviéndolo como incomprendido y sancionado.
En virtud de esto, les recomendamos a los responsables, que investiguen y compartan con los chicos las normas de seguridad con las que cuenta cada herramienta, para poder utilizarlas con el fin de protegerse.
Es importante tener en cuenta, que ante un perfil social hay que configurar la privacidad para que el contenido publicado sólo lo puedan ver los amigos; las personas que se conocen por Internet son desconocidos en la vida real, no son amigos; no dar información personal (teléfono, dirección, etc.); no subir fotos privadas y no encontrarse personalmente con gente que hayan conocido en la red.
Los padres de adolescentes tempranos y medios, deberían supervisar los contenidos que sus hijos comparten con las personas que se conectan con ellos y establecer reglas en cuanto al tiempo de acceso a las redes sociales. Otra manera de favorecer el desarrollo de vínculos en la adolescencia es la de mantener  contacto con la  gente que estiman y que pueden tener relaciones positivas y duraderas, sobre todo si existen familiares que viven en otros países. Fomentar una comunicación directa con los hijos y que sientan la disponibilidad de los padres, predispone a que los chicos busquen ayuda de un adulto cuando la necesiten.
Asimismo, desde el Estado y las empresas, ya se han hecho campañas sobre el uso responsable de Internet, por ej. el proyecto “Internet Sano”, organizado por la Subsecretaría de Tecnologías de Gestión con el apoyo de Microsoft, Google y ESET; el programa Conectar Igualdad; el Ministerio de Educación de la Nación y la producción de FORO 21 y para mencionar otro proyecto, el coordinado entre una empresa de cable, Unicef y Chicos.net.
Sin lugar a dudas, la necesidad de hacer un uso responsable de Internet comienza por una buena educación en casa y continúa en la escuela.
Lic. Manuela Gallardo, Psicóloga UBA.  M.N.43.408 / M.P.94.929   Cel. 15-5498-2833
Lic. Gabriela Palumbo, Psicopedagoga. Reg. Nº 13014 / M.P. 1622  Cel. 15-6756-3970