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"El Mandala"

Mandala es un término de origen sánscrito que significa "círculo mágico". Este círculo o "ronda de energía" lleva al encuentro con uno mismo.  Es una expresión de nuestra necesidad innata de totalidad y unidad, es una expresión del microcosmos que se representa dentro de la persona y se revela en las formas, símbolos y los colores presentes y en su contexto combinado. Es como un lente que está enfocado en el interior y refleja cualquier cosa que esté representado en la psique... es un reflejo del alma.  El proceso de asimilar y transformar imágenes inconscientes se expresa en símbolos que aparecen durante el desarrollo del mandala. Como dice Jung, los mandalas son "una unidad de orden".
Existe un punto central, la irradiación de ese punto, el círculo que envuelve al centro y el límite exterior. Estos son los componentes básicos y comunes del mandala.
La forma circular es arquetipal aun en la naturaleza:
* la disposición de los pétalos de la margarita sobre un centro circular
* los anillos anuales de los árboles
* las telarañas
* los ojos
* las células
* los átomos
* el sistema solar 
* el copo de nieve
* el útero
* los kiwis, las piñas, los pepinos...
* los remolinos, tornados...
Los mandalas se observan en innumerables ubicaciones. Son los rosetones de las catedrales y los laberintos europeos. En Astrología, no es otra cosa que la carta natal. En Arquitectura, forma la planta en edificios seculares y sagrados.
Crear mandalas e interactuar con ellos, ya sea a través de la meditación o con la simple observación, abre puertas hasta el momento desconocidas, dejando que brote de forma libre y natural la sabiduría interior.
La creación de mandalas es una meditación activa que nos conecta con nuestra propia esencia, permitiéndonos expandir la conciencia y mejorar la comunicación con el mundo.
El trabajo de mandalas con los niños favorece la atención y potencian la concentración, suelen mostrarse más calmos y serenos.
Su minucioso trabajo desarrolla la paciencia y la constancia de una manera progresiva y segura, despertando los sentidos, mostrándonos aspectos propios hasta el momento desconocidos... Quien realiza o medita sobre un mandala, emprende un viaje en el cual descubre que cada parte del mandala forma parte de un todo, que cada parte del universo forma parte de uno mismo, descubriendo de esta forma una integración, un equilibrio unificador.
"Solo se volverá clara tu visión cuando puedas mirar en tu propio corazón. Porque quien mira hacia fuera sueña y quien mira hacia dentro despierta" Carl Jung

Diana Álvarez. Artista Plástica. Prof. Sup. Artes Visuales. Arteterapeuta junguiana.

Consultas al: 15-5873-5189.