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¿Qué significa educar?
¿Qué tiempo le dedicamos a la educación de nuestros hijos?
Existen tres tipos de educación, una formal, la que se recibe en el colegio por ejemplo, una no formal, que sería en cursos y por último la informal, que es la educación que reciben los niños en casa.
Me gustaría centrarme en la educación informal, que como padres, debemos ofrecer en casa y en mi opinión es la base de la educación de nuestros hijos.
En la escuela se aprenden conocimientos, pero en casa  se aprenden valores, como el respeto, la libertad, sinceridad, responsabilidad, generosidad, entre otros.
Los padres tienen gran importancia en la educación del niño.
Ser padres implica un reto diario. Ello implica enfrentarse a situaciones con los niños para los cuales no fuimos preparados, y esto puede provocarnos miedo, duda, incertidumbre y muchas veces hasta desesperación.  Debemos aprender cómo enfrentar estas situaciones.
Cada niño es singular, único. Tenemos que pasar tiempo con nuestros hijos, observarlos, dialogar, comprenderlos, y todo ello con mucha paciencia, esfuerzo diario y tiempo. Hoy en día encontrar esos tiempos parece muy complicado, ya que muchas veces debemos sacrificar algunas cosas para encontrarlo.
Si lo que creemos es que debemos dedicarles el tiempo que nos sobra encontraremos que el tiempo es ninguno, y en el mejor de los casos, muy poco.
Si uno está siempre ocupado, los hijos se sentirán abandonados, no importa lo que usted les diga, y es aquí donde pueden surgir los problemas. Los niños buscarán la atención de sus padres y harán lo que sea para que les haga caso.
Debemos pasar tiempo de calidad, interaccionar con ellos, aprender de ellos, comprenderlos, conocerlos, orientarlos, y de este modo ante alguna dificultad será más fácil buscar una solución, ya que conocemos lo que necesitan.
Debemos tratar de que momentos cotidianos como el desayuno, la salida del colegio, la hora de la comida y los trayectos de un lado al otro sean un tiempo de calidad, que realmente nos acerque todos los días y que les genere una sensación de bienestar en su vida cotidiana.
No creo que una buena relación con los hijos se construya en ocasiones excepcionales, más bien creo que es un trabajo de todos los días.
Cualquier oportunidad es válida y muchas veces tenemos que utilizar nuestra imaginación. En definitiva, hagamos de lo cotidiano algo especial…
Lic. María Mercedes Fava. Psicopedagoga. R.N: 759-2003 / R.P: 338.
Centro A-Ser: 4758-6231