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Padres Siglo XXI

Propongo una reflexión sobre los padres del siglo XXI. Muchas personas se han preguntado y han tratado de encontrar una respuesta acerca de los niños en la actualidad, se han estudiado los cambios sufridos en ellos a causa de la tecnología, los medios masivos de comunicación, los cambios en la educación y en la cultura que los rodea. Yo me pregunto también por los padres. Es indiscutible que las características de los niños de hoy deben ser una consecuencia de posturas diferentes de los padres en relación a ellos. Y de eso nos vamos a ocupar.
Una de las características principales de muchos padres de hoy es la duda. Nunca están seguros de las decisiones que toman respecto a sus hijos. “No sé si hice bien en poner tal o cual límite”, “No sé si voy a poder sostenerlo en el tiempo”, “¿Lo dejo ir a dormir a lo de fulanito?”, “¿Lo dejo viajar solo?”, etc. son preguntas cotidianas que muchas veces a los padres los ponen en una situación de desamparo que no deberían transitar. ¿Por qué? Porque los chicos se dan cuenta de esta fragilidad que hay en los padres donde debería haber fortaleza.
No se puede esperar que un niño esté de acuerdo con un límite, lo que se debe esperar es que se disguste, se rebele o que haga lo posible para hacer modificar la posición de sus padres. Y es allí donde aparecen las dudas, en el enfrentamiento o en cualquier consecuencia que aparezca en el niño. Pareciera generar culpa algo tan necesario y constitucional para el sujeto como el límite de los padres.
Debo decir que hay muchos factores que influyen en esta posición parental de este siglo. La cultura en general ha cambiado mucho. La llegada al conocimiento popular de las teorías psicológicas es uno de los factores. Básicamente ellas describen el poder decisivo de todo aquello que rodea al niño en sus primeros años de vida, y la importancia del vínculo primario con los padres en todo devenir adulto. Esto genera una presión extra que no existía en padres de otras generaciones.
También cambiaron los modelos familiares en su totalidad. No es fácil tomar decisiones cuando, en parejas divorciadas, muchas veces el diálogo con el otro padre no es tan fluido como debiera. Pero tampoco lo es cuando en parejas que conviven hay posiciones encontradas acerca de algún tema a decidir, y ambos quieren ser protagonistas de la decisión. Cuestión que en otra época generalmente era función de uno solo. O todo lo que tenía que ver con los hijos lo decidía la madre, o había que esperar a “cuando vuelva papá”. La igualdad de derechos y oportunidades trajo como positiva consecuencia la igualdad en las decisiones familiares. Y a pesar que en la teoría sean cambios positivos, muchas veces cuesta romper con los modelos propios parentales. Nuestras matrices fueron formadas por otros tipos de padres fruto de la cultura de la época. Y lo que sucede muchas veces es una lucha entre esos modelos internalizados y la postura racional de los nuevos tiempos. Y ahí aparece la duda.
No está mal dudar, muchas veces es síntoma de interesarse, preocuparse e intentar la posición correcta frente a tal o cual tema y puede ser muy enriquecedora. Lo que hay que intentar es resolverla antes de hacerla decisión. Y así transmitir la seguridad que el niño necesita para respetarla.
Lic. Carina M. Sívori. Psicoanalista. M.N: 20662 / M.P: 91463.
Consultas al 4758-1740 / 15-6953-7703.