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¿Qúe es esto de la ansiedad?

El término ansiedad se relaciona directamente con el de emoción, siendo una de las emociones que primero se vivencian. Es un conjunto de reacciones frente a alguna situación potencialmente peligrosa, amenazante, nociva, no deseada. La principal característica de la ansiedad es ponernos en aviso de este tipo de situaciones. Podemos decir que es un alerta. En este sentido, es un mecanismo sano y necesario para nuestra adaptación al medio que nos rodea. Entonces, ¿Por qué en la época en la que vivimos nos encontramos con tantos trastornos de la ansiedad?
Una de las posibles respuestas es que la ansiedad está directamente relacionada con el miedo al futuro. Generalmente las preguntas que se hacen los pacientes con trastornos de ansiedad empiezan con las palabras: ¿y si…? (¿y si me siento mal? ¿y si pierdo el control? ¿y si me pasa algo malo?, etc.). Toman el futuro como real, cuando lo único que es real es el presente donde no hay motivos que le generen ansiedad. Y es sobre esto que hay que trabajar. Reorientar este tipo de pensamientos para poder vivir el presente.    
Cuando el paciente puede recobrar su relación con el presente la ansiedad desaparece.
Esta emoción característica de los humanos, se hace patológica pudiendo conformar cuadros sintomatológicos denominados Trastornos de Ansiedad, los cuales disminuyen la calidad de vida y tienen consecuencias negativas para el sujeto que los padece. Entre los trastornos más conocidos están las fobias, trastornos de pánico, trastorno por stress post-traumático, trastorno de ansiedad generalizada, etc. Muchos de estos estados están acompañados de angustia, miedo, sensación de inseguridad, deseos de huir, sin poder identificar la causa de sus malestares.  La raíz de la preocupación es difícil de localizar. El simple hecho de pensar en afrontar el día puede provocar ansiedad.
Toda situación fuera de lo común que aparezca en la vida cotidiana puede desencadenar una serie de síntomas psicológicos y físicos. Entre los síntomas físicos se encuentran los mareos, palpitaciones, accesos de calor, ahogos, molestias digestivas, sudoración excesiva, etc.
En nuestra vida cotidiana todos nos enfrentamos con dificultades y obstáculos, en estos casos, lo patológico es la forma en cómo se internalizan, elaboran y se piensan estos problemas.
Para que estos síntomas cedan, se aconseja el tratamiento psicoanalítico. Existen fármacos específicos, como los ansiolíticos, que en ciertos casos y bajo estricta supervisión profesional, pueden ayudar a que el sujeto pueda sentirse lo suficientemente mejor como para comprometerse con el tratamiento. Se aconseja también un intento de reducción del stress, ya sea mediante alguna actividad física, técnicas de relajación, optimizar el manejo del tiempo, o modificación de ciertas conductas. Cambios en la alimentación: eliminación gradual de sustancias estimulantes como el café, azúcar, chocolate, etc.
Podemos concluir que la ansiedad en sí no es algo patológico, lo que genera conflictos es la incorrecta relación entre dicha emoción y determinadas situaciones o estímulos; una emoción que debe funcionar como alerta ante ciertas situaciones reales, se cronifica e invade toda la realidad del sujeto.

Lic. Carina M. Sívori. Psicoanalista.
M.N. 20662 / M.P. 91463.
Consultas al: 4758-1740 / 15-6953-7703.