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El juego… Recurso indispensable en el consultorio psicopedagógico
Hoy… El Ajedrez…
Como muchos otros juegos, el Ajedrez, en una herramienta muy valiosa para el desarrollo de nuestras habilidades cognitivas.
El sostenimiento de la atención, la memoria, la capacidad de anticipación, la reversibilidad de pensamiento, la planificación de estrategias y la elección  de una de ellas inhibiendo las demás, etc se ponen en juego constantemente durante la partida.
Respecto a la atención, suele decirse: “quien gana el juego no es el jugador más hábil, sino el más atento”. Quien se dispersa deja lugar a que su contrincante pueda llevar a cabo su estrategia de juego. Hay que estar atento a los propios movimientos y también a los ajenos. Constantemente debemos cambiar el foco atencional de un lado a otro.
En relación a la memoria, primordialmente debemos memorizar una serie de movimientos que realiza cada pieza. Todos distintos. Es más, algunas piezas se mueven de distinta forma según las circunstancias (avanzar o comer). Se requiere de todo un cúmulo de conocimientos antes de empezar una partida. También debemos recordar constantemente las diferentes estrategias y movimientos que vamos planificando para atacar al contrincante, esperando ser puestas en juego cuando llegue nuestro turno.
La capacidad de anticipación y la reversibilidad están constantemente en funcionamiento. “Que pasaría si muevo esta pieza aquí y si mi oponente me come esta pieza yo podría mover…”
 El armado de estrategias guía el desarrollo del juego.  La posibilidad de elegir un camino, una alternativa entre otras a cada paso, nos obliga a enumerar variables, a elegir las que consideramos más oportunas y desechar otras. Elegimos e inhibimos constantemente.
Pensamos posibles alternativas y mientras las proyectamos visualmente en el tablero, vamos anticipando las posibles jugadas de nuestro compañero de juego.
Además, por ser un juego que se va construyendo mientras se juega y que cada vez que lo tomamos nos permite re-crearlo, el ajedrez favorece la flexibilidad y la creatividad, en detrimento de la automatización y rigidez que profesan muchos juegos y juguetes de moda en las estanterías de las jugueterías.
Como verán, todas estas capacidades que enumero hasta  aquí, son las mismas que se requieren para resolver un problema matemático, comprender un texto e imaginar un final distinto y demás actividades que vemos en los cuadernos y carpetas de los niños.
Por este motivo los juegos de este estilo, son muy utilizados en el tratamiento psicopedagógico, porque nos permiten poner en juego las habilidades cognitivas de los niños que nos visitan, de una forma entretenida, casi sin que reparen en ello.
Lic. María Fernanda Cabrera. Psicopedagoga.
Centro A- Ser: 4758 – 6231.