VOLVER A INDICE / NOTAS

Niños lectores

Durante el aprendizaje de la lectura, el niño va atravesando diferentes etapas.
En un inicio, comienza a interesarse en la “pseudolectura de palabras” Va desarrollando una especie de ruta visual, mucho antes incluso del aprendizaje formal de la lectura. Va reconociendo palabras socialmente reconocidas como Coca – Cola o muy conocidas por el niño, como su propio nombre.
Así de a poco, se va acercando al mundo de los lectores.
Luego con el descubrimiento de las letras del alfabeto, sobre todo el aprendizaje del sonido de cada una de ellas (conciencia fonológica), el niño va desarrollando la ruta fonológica, asociando cada símbolo (grafema) con su correspondiente sonido.
Uniendo sonido con sonido, el niño va pronunciando poco a poco, sílabas cada vez mas complejas.
En algunos casos, frente a palabras sencillas o de repetición constante, ya no debe hacer esta decodificación de la palabra en sonidos, porque ha adquirido una representación mental de la palabra. Utiliza, en este caso, la ruta formal o léxica, como lo hacemos en general los lectores adultos, salvo cuando tenemos frente a nuestros ojos una palabra poco común como “dsungaripterus” que es una especie de dinosaurio. La lectura de ésta palabra activa nuestra ruta fonológica, aunque seamos expertos lectores y nos obliga a silabear.
Así, brevemente descrito, el niño va realizando su propio camino para convertirse en lector-
En éste recorrido, puede haber avances y retrocesos, inversiones y sustituciones de letras o palabras. Confusiones con la lateralidad (izquierda y derecha), sin hablar aún de un trastorno lector o una dislexia.
Igualmente siempre que sea posible y necesaria, ante indicadores que llamen la atención, la intervención temprana, luego de un período en el que se supone que el niño ha sido expuesto a situaciones de aprendizajes suficientes y eficaces, es oportuna. No es necesario y hasta en algunos casos es inconveniente, esperar hasta los 8 o 9 años, edad en la que se supone que el niño ha logrado afianzar su lectura, para realizar una consulta.
En muchos casos la intervención temprana, breve y oportuna, es muy eficaz, porque se trabaja antes de que intervengan factores emocionales secundarios al trastorno lector. El esforzarse y no ver resultados afecta al niño y a su contexto familiar, que comienzan a sentirse desmotivados frente a la propuesta de la lectura. “Es importante, que desde el inicio, los niños descubran y
re-descubran el gusto por la lectura…
El maravilloso mundo que se esconde tras las letras”

Lic. María Fernanda Cabrera
PSICOPEDAGOGA
Coordinadora de Centro A-Ser
Consultas: 4758-6231