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¿Como sentirse motivado en el trabajo?

El mundo del trabajo ha cambiado mucho en las últimas décadas. La globalización, los cambios tecnológicos, las crisis económico-financieras y sociales modificaron las condiciones de acceso al ámbito laboral. Todas las variables alrededor de algo tan básico, cotidiano y necesario como ser parte del mercado laboral se han complejizado. Años atrás la ecuación era más simple: para aquellos que podían tener acceso a una educación superior, les esperaba una gran posibilidad de conseguir un empleo de acuerdo a su formación. A aquellos que habían desarrollado el conocimiento de un oficio, les esperaba una gran posibilidad de ser contratados en relación directa a sus habilidades.
En nuestros tiempos ( y por diversas variables) estas ecuaciones se han complejizado y hay cada vez más personas que trabajan en lugares o hacen tareas que no hubieran elegido hacer. Y acá se impone una pregunta: -¿Cómo hacer para sentirse motivados en una tarea que no es del todo satisfactorio desempeñar?
Y hablamos de motivación porque es un concepto fundamental en toda tarea que realizamos. Hay distintos tipos de motivaciones. Las más claras son las intrínsecas y las extrínsecas. Las intrínsecas son las más íntimas y personales y tienen que ver con lo que funciona como motor interno para realizar algo. Superarse a sí mismo, conseguir  aprender algo nuevo, lograr sentir satisfacción sin necesidad de ningún incentivo externo. Y las motivaciones  extrínsecas son aquellas que provienen del exterior a modo de incentivo económico, reconocimiento de la tarea realizada, valoración del propio trabajo por los demás, etc. Es el tipo de motivación que nos lleva a hacer algo que no queremos mucho pero sabemos que al final habrá una recompensa.
Lo ideal para sentirnos cómodos y a gusto en nuestro trabajo es que se establezca un equilibrio entre las dos motivaciones. Si la motivación que predomina es la espera de un reconocimiento externo, sea de la índole que sea, económico, de  agradecimiento, valoración, etc. probablemente sea muy frustrante cuando estas situaciones no aparezcan. Es como la metáfora de la zanahoria que hay que alcanzar en la punta de un palo. Frustrante.
Y si la motivación que predomina es la intrínseca, probablemente funcionemos como una isla, teniendo poco en cuenta lo que sucede alrededor.
Por otro lado, los desafíos, el sentido, el orgullo, tiene una importancia protagónica en lo que nos motiva. Y esto es absolutamente personal e íntimo y es aquello que nos puede “salvar” de un trabajo que no es el que hubiéramos elegido. Tener un sentido de autonomía, un deseo de dirigir nuestras vidas y adaptarse a lo diferente. Y el concepto de identidad, sentirse parte de algo más grande que uno mismo y que en mayor o menor medida nos necesita para funcionar y que nosotros tambien necesitamos. Intentar desarrollar buenos vínculos, trabajar en un clima armonioso, forma parte importante de sentirse motivado a seguir.
Por supuesto, a veces las condiciones no son las mejores, pero, a pesar de todo, siempre hay algo para trabajar internamente que pueda mejorar la calidad de vida en el trabajo.
Lic Carina M. Sívori. Psicoanalista. M.N. 20.662 - M.P. 91.463.
Consultas al 4758-1740 o 1565123828