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Cambios Adolescentes

La adolescencia es un período de profundos cambios, físicos, psicológicos, emocionales, sociales y familiares. En toda familia donde un hijo llega a esta etapa, se produce una reacomodación de roles, vínculos, costumbres y necesidades. La adolescencia es un período de transición entre la infancia y la edad adulta.

Muchas veces este proceso es dificultoso, no sólo para el adolescente sino también para los padres.
Una de las más importantes investigadoras en el ámbito de la psicología en Argentina, Arminda Aberastury, plantea que todo adolescente debe superar por lo menos tres duelos:
• El duelo por el cuerpo infantil; sufre cambios rápidos e importantes en su cuerpo que muchas veces siente como externos y ajenos. Debe adaptarse a su nuevo cuerpo y a las nuevas vivencias que le provoca.
• El duelo por el rol infantil y la identidad infantiles; debe abandonar la situación de dependencia y asumir responsabilidades. El proceso que transcurre entre el abandono de la identidad infantil y el advenimiento de una identidad adulta suele ser prolongado, lo que suele estar acompañado por angustia por no tener una identidad clara.
• El duelo por los padres de la infancia; caen esos ídolos idealizados que eran los padres, renuncian a sus protección, deben aceptar sus debilidades y defectos.

Estos duelos suponen una adolescencia conflictiva, problemática y angustiante que se contrapone directamente con el adolescente que se nos presenta a los ojos en este siglo XXI. Y esto sucede por la contraposición de todos estos procesos internos de adaptación y de conflicto, con una sociedad que los ubica en un lugar de modelo cultural absoluto.
Todas las demás etapas de la vida lo idealizan: los niños quieren ser adolescentes, se visten como ellos, escuchan su música, incluyen sus códigos. Los adultos persiguen a cualquier precio conservar algo de ese mundo, glorifican el modelo físico adolescente y luchan de manera infructuosa para ser parte de él. Medicina estética, vestimenta, lenguaje, intenta emparejar esa brecha generacional estructural y necesaria.
Obviamente entre estos adultos que menciono están los padres de esos adolescentes. Y ahí es donde aparecen las dificultades. Las diferencias generacionales son necesarias para que el adolescente pueda construir su identidad. El papel de los padres en esta construcción es sumamente importante, son ellos los que pueden favorecer u obstaculizar este proceso. Pero este acompañamiento suele ser muy movilizante para los padres, ellos también van a necesitar superar una situación de duelo: por un lado pierden a ese niño que los idolatraba y que dependía absolutamente de ellos, y por otro lado el crecimiento de ese hijo va a posicionarlos más cercanos a su propia vejez. Que este proceso sea elaborado de la mejor manera posible va a depender de las herramientas que puedan haberse instalado para reconocer que todo cambio es positivo, y que toda crisis puede ser evolución.


Lic. Carina M. Sívori. Psicoanalista. M.N. 20662 - M.P. 91463
Consultas al: 4758-1740 / 15-6953-7703.