VOLVER A INDICE / NOTAS

Cibercondrí@cos

En todas las áreas relacionadas con la salud: la medicina, la psicología, el psicoanálisis, etc. nos encontramos con un fenómeno cada vez más frecuente al que se lo denomina: cibercondríacos. Este término refiere a todas aquellas personas que buscan un diagnóstico en la web. Buscan sus síntomas en internet tratando de identificar lo que les está pasando.
Esta búsqueda en sí misma no tiene nada de malo, de hecho una de las funciones de muchos sitios es ayudar y brindar orientación a ciertas problemáticas. El problema es que 6 de cada 10 pacientes llegan al consultorio creyendo saber lo que les pasa y la mayoría está equivocado. Con todo lo que esto implica. Si alguien llega al consultorio con un autodiagnóstico errado no es tan grave porque el profesional se asegurará de explicar y orientar correctamente. La gravedad reside en aquellos que no llegan al consultorio y viven creyendo que son portadores de una patología que no es tal.
Tanto en lo físico como en el ámbito psicológico, los mismos síntomas pueden atribuirse a diversas patologías o conflictos. En mi experiencia, una de las características de estos autodiagnósticos es que suelen ser mucho más graves o complicados de lo que sucede en realidad. Lo que falta es la mirada y la escucha del profesional.
Pero estos fenómenos no son para nada casuales, el avance tecnológico y virtual supone la disposición inmediata de información de todo tipo. Cualquier pregunta que hacemos, ya antes se le ocurrió a otro. Es muy difícil evaluar la calidad y seriedad de los sitios en internet. Eso es lo peligroso del autodiagnóstico.
Y hay otro lado, quizá más profundo que podemos reflexionar en relación a este fenómeno. Y es que los vínculos con el saber y el conocimiento están cambiando. Y tambien con los supuestos portadores de ese saber.
Hasta no hace muchos años se tenía una mirada del saber científico en general que suponía una verdad casi absoluta. No se ponía en duda lo que decía un médico, un psicoanalista, ni siquiera un docente. El avance de algunas teorías que relativizan la absolutez de esas verdades, la aceptación de la subjetividad de los profesionales más allá de su formación académica, etc suponen sujetos más vulnerables, que se pueden equivocar, que no son infalibles. Esta postura, sumada  a la accesibilidad a toda información posible, da como resultado estos nuevos fenómenos.
¿Está mal googlear los síntomas que aparecen? No. Si esto sirve como un medio para pedir ayuda o confirmar o refutar esos posibles diagnósticos con un profesional. Si no, estaríamos más cerca de estadios pasados donde se buscaba soluciones con alguna pitonisa o a algún oráculo misterioso. Sería retroceder varios casilleros.

Lic Carina M. Sívori – Psicoanalista. M.N. 20.662 - M.P. 91.463. 
Consultas al: 4758-1740 ó 1565123828